Proyecto emprendimiento

Estamos ante una sociedad hiperestimulada y en constante cambio.

1. Presentación, contextualización y antecedentes previos en torno al proyecto.

Estamos ante una sociedad hiperestimulada y en constante cambio. La educación tradicional educa, prepara y forma a los jóvenes con unas determinadas características que, posiblemente, no sean tan necesarias en el futuro próximo. Es por ello que deben tomar la iniciativa de su aprendizaje y ser los verdaderos protagonistas. El maestro debe dar un paso atrás, puesto que ya no es el foco de información, y guiar la formación de los chicos/as para que dispongan de los recursos necesarios para alcanzar sus metas.

El emprendimiento aporta numerosos valores y herramientas que permiten al estudiante enfrentarse a un contexto real en el que tendrá que experimentar situaciones concretas, toma de decisiones, trabajo cooperativo… Y potenciar valores y cualidades como la empatía, responsabilidad, creatividad, resiliencia, gestión de emociones… Además, este proyecto engloba todas las áreas del ámbito escolar y puede abarcar todo tipo de contenidos. Desde el empleo de los números, operaciones, porcentajes y estadística, entre otras, para la contabilidad; o la elaboración de cartas, carteles o guiones para los medios de comunicación, entre otras, para la difusión de la actualidad del negocio.

2. Descripción del Proyecto. Principales características que lo definan. Ruta

El proyecto se basa, principalmente, en la creación de una empresa que dé respuesta a una necesidad del entorno. Para ello, nos fijamos en la metodología Design Thinking, cuyo proceso pasa por las fases: empatía, definición, ideación, prototipado y testeo.

No obstante, todo empieza por la creación de la propia empresa y por descubrir y manifestar las cualidades necesarias de los empleados. Es decir:

  1. Conocer qué es una empresa y sus elementos más importantes.
  2. Descubrir esas capacidades de las personas emprendedoras.
  3. Entrevistar a cada alumno/a para que señale y defienda sus habilidades.
  4. Por supuesto, contratarlos con una carta dirigida a casa.
  5. Desarrollar dinámicas de equipo, por ejemplo, el reto de las Pringles o el reto del malvavisco.
  6. Realizar actividades de creatividad, por ejemplo, las propuestas en el libro “Gramática de la fantasía” de Giann Rodari.
  7. Investigar sobre inventos históricos y actuales, de dónde proceden, qué necesidades cubre…
  8. Iniciar el proceso de creación de la empresa: idea de negocio, tipo de empresa, contratos, estatutos, actas, nombre, logo, departamentos, roles…

A partir de este punto, ya estamos preparados para proceder a un brainstorming y que los alumnos/as propongan ideas para, posteriormente, debatir la más adecuada y materializarla.

Para elegir la propuesta ideal, cada alumno/a realiza un pitch de 1 minuto para defender su idea e intentar convencer al resto de compañeros que es la mejor. Una vez elegida la idea en democracia, todo el grupo comienza a desarrollarla de forma cooperativa y en diferentes departamentos.

  • El departamento de Logística organiza la hoja de ruta a seguir y destaca las necesidades y prioridades de material, disposición y organización.
  • El departamento de Contabilidad trata de gestionar la economía del negocio, el capital inicial y los gastos e ingresos.
  • El departamento de Marketing estudia el mercado y los clientes para diseñar todo lo que engloba al producto.
  • El departamento Comercial se encarga de difundir y dar a conocer nuestra empresa y nuestros productos para su venta.
  • Opcionalmente, puede aparecer el departamento Digital, quienes crean una plataforma web y un blog para, junto con Comercial, difundir la actualidad y novedades del negocio.

Las tareas se irán desarrollando según el producto o servicio proyectado, que concluirá en su materialización y, en su caso, venta.

3. Metas u objetivos que se persigue con el desarrollo del proyecto.

El fin de esta idea radica en el “para qué” de los contenidos de las materias escolares.

Les buscamos un uso y los aplicamos en nuestro negocio. Matemáticas, Lengua, Ciencias, Inglés… todo gira sobre nuestras tareas empresariales y sacamos provecho de ello.

Uno de los objetivos principales es motivar al niño/a y que se sienta parte de un grupo con una misma meta. Además, le damos un contexto a todo su aprendizaje y le da un sentido, en el que puede experimentar que su esfuerzo en el colegio tiene impacto fuera de él, es decir, el colegio forma parte del pueblo y la sociedad.

También tratamos de potenciar en los alumnos/as una cantidad de cualidades y habilidades que serán esenciales en su vida, como por ejemplo:

  • Responsabilidad.
  • Espíritu de superación.
  • Empatía.
  • Creatividad.
  • Autonomía.
  • Tenacidad y perseverancia.
  • Autocontrol.
  • Análisis crítico.
  • Trabajo en equipo.
  • Solidaridad.
  • Resolución de problemas.
  • Capacidad de decisión.
  • Autodisciplina.
  • Capacidad de comunicación.
  • Confianza en uno mismo.
  • Capacidad de asumir riesgos.
  • Espíritu investigador e innovador.

Todo esto no sería posible si no se implica al alumnado en un proyecto donde, él o ella, son los protagonistas.

4. Principales acciones innovadoras que se desarrollan en el mismo. Evidencias.

La utilización de metodologías activas donde es el propio alumno quien funda, junto a sus compañeros, un negocio desde sus inicios, creando la estructura de la empresa, sus estatutos, la economía, aplicando sus conocimientos adquiridos en las diferentes áreas y siendo consciente del esfuerzo que requiere impulsar una idea y los procesos que conlleva, no debería ser innovador, si no necesario e imprescindible en el aprendizaje escolar.

Por otro lado, el colegio deja de ser un lugar independiente del entorno y, de esta forma, da respuesta a las necesidades de este. Incluso, la participación de familiares, vecinos e, incluso, el propio ayuntamiento, por un bien común, da sentido al aprendizaje en el ámbito escolar.

Inmediatamente se adquiere el valor del esfuerzo y la satisfacción que se siente cuando el resultado final es positivo y exitoso. Igualmente, se aprende de los errores y los contratiempos que surgen durante el proceso.

Ese proceso se consigue día a día, fijando objetivos y valiéndose de las competencias digitales, donde los alumnos/as realizan las tareas cooperativas con Documentos compartidos de Google, Drive, Hojas de Cálculo y Sites, así como tareas de diseño con Canva y plataformas digitales con Genially entre otras.

5. Análisis de resultados esperables.

Los resultados fueron asombrosos. En nuestros 3 años de vida, lanzamos 2 productos y un servicio a la comunidad educativa.

El primero fue un éxito que culminó con la venta de limonada sobre un limón (lo llamamos «iMone»), es decir, el recipiente donde bebían la limonada era el propio limón. Fue muy grato observar la satisfacción de los niños/as después de los meses de trabajo que llevamos para prepararlo todo.

El segundo año plantamos en nuestras patatas en el huerto escolar para ofrecer patatas asadas (el producto se tituló «iPat») en un horno solar elaborado por nosotros mismos. Tuvimos la suerte de contar con socios clave y recursos humanos que nos ayudaron en diferentes tareas. El día de la venta lo preparamos todo muy temprano: el horno al sol, las patatas peladas, cortadas en rodajas y sazonadas… pero fue un fracaso absoluto. Las patatas no terminaron de cocinarse cuando llegaba el momento de finalizar la jornada escolar y no pudimos degustarlas. Fue frustrante, pero aprendimos a levantarnos, nos hicimos más fuertes y los vínculos del grupo se fortalecieron.

El tercer año íbamos directos a preparar nuestro siguiente producto que denominamos «iPop». Teníamos previsto plantar el maíz en nuestro huerto escolar y vender nuestras propias palomitas, pero algo maravilloso ocurrió.

Un día, un alumno me envió un correo electrónico preocupado por la contaminación y el cambio climático diciendo:

“Hola maestro, 
te propongo que hagamos este proyecto, mira el archivo. Al no haber ido al cole he oído la radio y estaban hablando de esto así que he decidido enviarte este archivo, donde te explico mis ideas para combatir el cambio climático. 

Nos vemos mañana 

Un saludo, Diego.”

Y me adjuntaba un archivo con una propuesta y un diseño de proyecto para realizar en clase.

Evidentemente, se llevó a cabo. Se crearon grupos para buscar información sobre el tema, se creó una plataforma con Genially para volcar la información y ofrecer charlas del proyecto a toda la comunidad educativa: alumnos/as, maestros/as, familias, vecinos y alcaldía.

Una vez informados, se “contrató” al resto de cursos para que, cada uno, realizara un miniproyecto coordinado por un encargado de nuestra empresa: elaboración de cuentos e historias sobre el medio ambiente para los más pequeños, fomentar el reciclaje en el colegio y en el pueblo con una pequeña gamificación, plantar árboles, diseñar y elaborar bolsas de tela para la compra, exposición de fotografía sobre los paisajes, creación un equipo de vigilancia en los recreos, representación de una obra teatral que fomente el cuidado del planeta, etc.

Lamentablemente, la pandemia apareció y nuestro proyecto se quedó en la primera fase de organización interna y no llegó a involucrarse al pueblo.

6. Para rematar. Impresiones finales.

En definitiva, un proyecto emprendedor no solo crea un contexto real en el que aplicar los conocimientos de las diferentes áreas del currículo, si no que aporta al alumnado una serie de características y valores esenciales para su día a día y para su vida.

El emprendimiento, junto a la metodología Design Thinking, parten de la empatía, una cualidad que nos hace humanos y nos une como personas. Es uno de los principios de un equipo.

También lo es la búsqueda de soluciones. En el proceso de creación o elaboración del producto o servicio surgen diversos problemas y debates que requieren de iniciativa, creatividad, confianza, disciplina, flexibilidad… para resolverlo de la forma más adecuada. Se fomenta la responsabilidad y la autonomía para liderar esos conflictos y hallar soluciones que les permita superarse.

No menos importante es el valor del esfuerzo y la gestión económica. Vivir en primera persona que los objetivos se consiguen con trabajo, implicación, constancia y tiempo es una lección que les ayudará para cualquier ámbito de su vida. Al igual que el valor del dinero, pues el conocimiento y control del balance de gastos e ingresos que genera el proyecto les hace conscientes de la trascendencia, a pequeña escala, que tiene ese esfuerzo para obtener recompensa.


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