Más allá de las notas

@Profe_RamonRG

Ahí sigo, tras 18 años ejerciendo de maestro, obsesionado siempre con encontrar la manera más justa de evaluar a niños y niñas, siempre con la sensación de que se puede hacer más y mejor. Desde el primer día vi claro, y así lo sigo creyendo, que es más necesario que nunca que, en el momento de la evaluación, seamos todos capaces de mirar más allá de las propias notas.

Evaluar no es calificar, eso lo sabemos todos de sobra, aunque a veces, tristemente, todo se reduzca a eso. Hay más, mucho más.

El alumnado, durante un trimestre escolar, hace tantas cosas, y en tantos aspectos diferentes, que muchas se nos pueden escapar, es normal. Realizan un gran esfuerzo, cientos de actividades, miles de acciones relacionadas con su vida escolar y, sobre todo, demuestran a diario habilidades y destrezas que seguro son magníficas, pero que, quizá, no se ven reflejadas en el sistema de notas tal y como se sigue entendiendo a día de hoy, quedando todo este espectacular y maravilloso proceso resumido en una fría, y en ocasiones injusta, nota, sin más.

Una nota que poca información aporta a la familia y que puede incluso llegar a convertirse en una peligrosa y dañina etiqueta que los acompañe durante muchos años de sus vidas. Y es que, resumir todo ese inmenso proceso en una sola nota es, en mi opinión, imposible.

Ojalá no tuviésemos que poner notas en los primeros cursos de Primaria, pero el sistema así lo exige. También entiendo que, llegando a cierta edad, quizá los últimos cursos de Primaria, comience a ser necesario controlar con calificaciones la evolución académica del alumnado en las diferentes materias que cursan, para poder brindarle el apoyo y los recursos más ajustados a sus necesidades, y porque deben ir “entrenando” para una Educación Secundaria en la que sí que se van a encontrar con un sistema de notas con mucho más peso y repercusión en su futuro.

Así pues, considero sumamente importante valorar esas otras cosas, esas habilidades que pueden quedar en el olvido. Poniendo de ejemplo las otras notas, al verlas reflejadas en un boletín, de manera más oficial, con el sello del cole, con la firma del profe, les genera un sentimiento positivo increíble, refuerzan su autoestima, ganan en confianza, se cargan de energía para afrontar el siguiente reto, el siguiente trimestre, el siguiente curso. Porque saben que en su boletín de notas no sólo aparecerán las calificaciones numéricas de cada materia, esas etiquetas que, en ocasiones, tanto daño pueden hacer, que podrían (deberían) tardar varios años más en llegar, sino que le serán valoradas sus mejores cualidades, tanto académicas como humanas y personales, ahí radica la gran importancia de este tipo de acciones en un proceso de evaluación.

Me duele en el alma, cuando docentes hablan de algunos alumnos, los etiqueten con calificaciones. Un 6, por poner un número, jamás representará a un niño, porque un niño siempre será más que un 6.

Se trata de actuar con coherencia, sin más, respetando el ritmo natural de la infancia, sin prisas, que no traen nada bueno, y también sin edulcorar, por supuesto. Los niños, desde bien temprano en sus vidas, se esfuerzan, y mucho. Trabajan, estudian, leen, memorizan, aprenden a madrugar, a vivir con estrés, realizan infinidad de fichas y actividades, ambiciosos proyectos educativos, asumen la cultura del esfuerzo desde el nivel que le corresponde a cada edad, desde la disciplina y el espíritu de sacrificio.

Es lo que hacemos en el cole cada día. Pero es por eso, precisamente, por lo que es justo pararse a mirar más allá de las notas, y poner en alza todo aquello que ha ocurrido durante el proceso y que una nota jamás podrá resumir. Porque todo debe caber en la escuela.

Lo ideal sería que las notas llegasen cuando niños y niñas estén preparados para entenderlas y valorarlas, no antes. Porque será entonces cuando luchar por ellas tenga sentido. Hacerlo antes, cuando aún no están preparados, es peligroso. Todo debe ocurrir a su debido momento, así de sencillo.

Niñas y niños que se enfrentan a unas notas cuando es posible que ni siquiera sepan para qué sirven, o de dónde salen. Pero sí que aprenden a obsesionarse con ellas, y, desde el desconocimiento, y desde muy pequeños, al plantearles cualquier trabajo, lo primero que preguntan es si eso va para nota. Es triste que niños pequeños tengan como principal inquietud si lo que va a hacer tendrá o no tendrá nota. Porque dependiendo de ello, lo hará de una u otra manera, con más o menos estrés, con más o menos miedo, con más o menos interés. Y corremos el riesgo de que el gusto por trabajar lo matemos así, desde pequeñitos, metiéndoles las notas entre ceja y ceja.

Las notas, bien entendidas, bien trabajadas y adaptadas a cada edad pueden ser muy positivas. Incluso les ayuda a ir aprendiendo, poco a poco, a vivir con cierta presión, y trabajar con ella. Aprendizaje que les va preparando para la vida. Que sepan vivir y trabajar con presión, por supuesto, pero respetando los tiempos de cada uno, respetando y adaptando a cada edad. Si ya lo estamos haciendo, magnífico.

El trabajo que se lleva a cabo en las escuelas es absolutamente admirable, se demuestra a diario al alumnado todo lo que valen, todo lo que son capaces de hacer, se les valora como merecen en el día a día, en el trato personal con ellos, en el cariño que se profesa a los niños en las escuelas, siempre lo hemos hecho, pero quizá aún no se ve reflejado en ningún documento oficial, como un boletín de notas. Boletín que puede que solo se quede en eso, en la nota, y si eso ocurre, estaremos perdiendo una gran ocasión de hacer un boletín potente, útil, realmente significativo para alumnado y familias.

Es muy importante para niños y niñas saber que sus muchas cualidades sí que se valoran, y que se hace dándoles la importancia que merecen, que es mucha. Quizá haya llegado la hora de cambiar ciertas cosas.

Por eso creo que una evaluación debe llegar, siempre, más allá de las notas.

Ramón Rodríguez Galán

https://twitter.com/Profe_RamonRG

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *