Innovación educativa y los alumnos con TDAH.

Hoy en día escuchamos mucho hablar sobre las metodologías activas en el aula para favorecer los procesos de enseñanza-aprendizaje de nuestros alumnos. La Neurociencia moderna ha demostrado que metodologías como el aprendizaje cooperativo, flipped classroom (aula invertida), aprendizaje basado en el pensamiento y el aprendizaje por proyectos, entre otras, han demostrado que son más efectivas para conseguir unos mejores resultados en el aprendizaje de nuestros alumnos. También trabajar las inteligencias múltiples en el aula, la gamificación y la magia, que se sustenta en el principio de incertidumbre, han demostrado su eficacia.

¿Quiénes se benefician de estas metodologías innovadoras? El pilar fundamental que poseen este tipo de metodologías es que son válidas para todos los perfiles de alumnos, por lo tanto, son integradoras. No sólo sirven para aumentar la motivación y los niveles de aprendizaje de los niños con dificultades de aprendizaje sino que también son efectivas para lo que se conoce como alumnos normativos.

corteza prefrontalLos alumnos que están diagnosticados de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad tienen unas características o manifestaciones que hacen que estas metodologías sean especialmente recomendadas para ellos. Pero no son los únicos, ya que alumnos con trastornos específicos del aprendizaje (dislexia, discalculia, disortografía) discapacidad, niños con dificultades de autocontrol y alumnos con altas capacidades, entre otras, también se ven beneficiados. Como todos sabemos, los alumnos con TDAH manifiestan síntomas como la inatención, la impulsividad, dificultades en su memoria operativa, hiperactividad y mala gestión emocional y de situaciones sociales. En definitiva, los niños con TDAH tienen dificultades en gestionar sus impulsos y emociones y en poner en marcha estrategias de solución de problemas, memoria operativa, planificación, etc. Todas estas funciones se localizan en la corteza prefrontal, que es la parte del cerebro que se ubica justo detrás de la frente y donde se encuentran las funciones ejecutivas. Es por ello, que los alumnos con TDAH salen ganando con los colegios que apuestan por este tipo de metodologías innovadoras.

Los recientes estudios han demostrado que el cerebro de un niño está más receptivo y se muestra más activado cuando otro compañero le está explicado un concepto nuevo. Sin embargo, ese cerebro es mucho menos activo cuando es el maestro quien está explicando el concepto o actividad en cuestión. Por tanto el aprendizaje es mayor cuando se da entre iguales. Este tipo de metodologías innovadoras otorgan un papel mucho más activo al alumno que el que tiene en la enseñanza tradicional. El aprendizaje cooperativo o el aprendizaje basado en el pensamiento (Thinking Based Learning – TBL) son dos ejemplos de metodologías activas donde, a diferencia de la enseñanza a la que estamos acostumbrados, otorgan un papel más importante y activo al alumno, pasando el profesor a ser un moderador y canalizador del aprendizaje de la clase. Además, pretenden desarrollar un pensamiento crítico en el alumno, otorgando un papel menos relevante a los aprendizajes no significativos como aprender conceptos o habilidades de memoria, que han demostrado que, a las 72 horas, el alumno ya ha olvidado más de la mitad de la información que memorizó. 

Las metodologías innovadoras se basan en la idea de que el cerebro es un órgano social, es decir, aprendemos haciendo y en relación con los demás. ¿Qué mejor manera de aprender cálculo matemático que organizando un mercadillo en clase y manipulando monedas para hacer compras y recibir el cambio?

Los alumnos con TDAH salen ganando con los colegios que apuestan por este tipo de metodologías innovadoras.

Otro de los aspectos a los que las metodologías innovadoras otorgan un papel relevante es a las emociones. El ser humano es antes un ser emocional que racional. Como bien dice uno de los libros del doctor y neuroeducador Francisco Mora sólo se puede aprender aquello que se ama. Es clave que para que captemos la atención de nuestros alumnos con TDAH les ofrezcamos actividades motivadoras, emocionantes y atractivas que cumplan con el principio de incertidumbre y gamificación. Plantear actividades que sean curiosas e inciten a la investigación y la creatividad suelen ser muy efectivas para todos los perfiles de alumnos.

Como conclusión, las metodologías innovadoras que promueven una participación más activa del alumnado resultan más efectivas y motivadoras para nuestros alumnos con TDAH, puesto que promueven una mayor participación de los alumnos en detrimento del profesor, fomentan el trabajo en equipo, el desarrollo de pensamiento crítico y otorgan a la emoción un papel fundamental en este tipo de metodologías.

Rafael Tomás Guerrero

Director de Darwin psicólogos.

www.darwinpsicologos.com

Facebook: Rafa Guerrero

Twitter: @Rguerrerotomas1

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