Educar sin castigos, con empatía… ¿pero también sin premios?

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Este sigue siendo un tema controvertido y no porque no existan razones para actuar y educar sin gritos, castigos ni premios, sino por el sentimiento de culpa que nos provoca el hecho de no hacerlo (de no saber hacerlo) y de tener tan arraigado un modelo en nuestro interior de acción/reacción, un modelo basado en el paradigma de las escuelas tradicionales las cuales siguen un modelo conductista creado en base al premio y al castigo, en notas, en positivos y negativos, aplicando las consecuencias siempre desde una forma externa (modelo que hemos “mamado” desde pequeños).

Somos conscientes de que vivimos un cambio, de que estamos en una transición educacional. Somos conscientes de que queremos educar a nuestros hijos y/o alumnos de manera respetuosa, escuchamos y leemos que ahora se educa sin castigos y nos queremos subir a un carro sin darnos cuenta de que primero hemos de empezar por nosotros, por “limpiarnos” de creencias antiguas que dominaban nuestro paradigma para así poder entrar de lleno en el nuevo paradigma educacional sin sentimiento de culpa, sin auto fustigarnos por nuestro proceso.

Como acabo de mencionar un poco más arriba, las escuelas tradicionales siguen un modelo conductista. ¿Qué significa esto a grandes rasgos? Bajo la psicología conductista, el niño es como una tábula rasa en el que nosotros, como educadores, podemos meter de todo, modelarlo como nos guste y convertirlo en el tipo de ciudadano que queremos en nuestra sociedad. Por lo tanto, se dejan a un lado las diferencias individuales, las diferencias de aprendizaje y la propia esencia de cada niño (aplico a todos lo mismo, al mismo tiempo, al mismo ritmo y todo tiene que salir bien).

Los principios de este modelo conductista son:

  • Principio de condicionamiento clásico (Pavlov). Si estoy pintando un dibujo y alguien me grita y me riñe, puedo condicionarme y pensar que pintar es desagradable y peligroso.

  • Principio de condicionamiento operante (Skinner). Aplicando premios y castigos se condiciona la voluntad y la conducta de los animales( y la de los humanos).

Hago un paréntesis aquí para comentar que muchas escuelas, conscientes de una educación más respetuosa, comentan que no aplican refuerzo negativo, que no hay castigos y que se centran en el refuerzo positivo, pero no se están dando cuenta que no puedes aplicar una cosa sin aplicar la otra. Recompensa y castigo son las dos caras de una misma moneda y no se pueden aplicar por separado.

Por ejemplo: supongamos que utilizo en el aula con los niños/as los puntos positivos. Si tengo a muchos niños/as con un montón de puntos positivos pero otros con muy poquitos puntos o ninguno, ésto vendría a ser como un castigo para ellos. El punto positivo se ha convertido en algo deseado para ellos y no conseguirlo es como un castigo. Aparte de que con este sistema generamos una espiral de comparación entre unos y otros, por lo que se generan conflictos y daños en la autoestima. Todo esto generado por el adulto, quien de manera externa, con sus juicios , valora en cada niño y niña lo que está bien y lo que no lo está.

Por lo tanto, si existe el “muy bien” también existe el “muy mal” , aunque no se nombre y de esta dicotomía es muy difícil de salir.

Existe también la tendencia de justificarse:

“No, no… Aquí en este colegio sólo aplicamos refuerzo positivo”.

 

Existe el refuerzo positivo y también el refuerzo negativo. El refuerzo negativo no es un castigo, sino que es algo que hace que la conducta aumente, que haya más probabilidades de que se repita esa conducta. Luego está el castigo, pero existe también el castigo positivo y el castigo negativo.

El castigo positivo: Sería el castigo en el que yo doy algo: doy un chillido, un cachete, una amenaza…Impongo algo, una consecuencia externa desagradable.

El castigo negativo: Sería aquél en el que te quito algo que te gusta: te quedas sin recreo, te quito un punto…Te quito algo que era agradable para ti.

El refuerzo positivo sería dar algo: un punto positivo, un dulce , un premio…

El refuerzo negativo sería quitarle algo , que no le guste, al niño/a; por ejemplo:” Si hacéis estos trabajos no hay examen”.

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Todos estos refuerzos y castigos , ya sean positivos o negativos, a corto plazo tienen una eficacia pero a largo plazo no, ya que lo que estamos haciendo es que toda la motivación y constancia del niño provengan de un control externo. Cuando este control externo (premios o castigos)deja de existir el niño deja de hacer las cosas, de interesarse, de estudiar, de hacer los deberes… No han interiorizado el por qué hacer algo. Lo hacen porque hay un chillido, un punto positivo…No hacen un trabajo porque quieran aprender más , o dejan de pegar porque entienden que dañan al otro…

Plantearnos qué razones queremos que los niños tengan para hacer las cosas (razones internas: interiorización de valores , empatía. O razones externas: todo bajo el control del educador/policía represor / compensador) provocarán un cambio de mirada hacia la Educación y un cambio pedagógico.

Y recordemos que:

El castigo.

El castigo provoca tensión y hace que el cerebro se estrese, por lo tanto, bajo ese estrés, la memoria no retendrá mucha información. A nivel emocional, se genera frustración y rabia porque te imponen límites externos que no entiendes y que tienes que acatar sin más. Estamos provocando relaciones de sumisión , de obediencia ciega, de conformismo…

El premio.

El premio no se ve tan claro de erradicar como el tema de erradicar el castigo.¿Cómo no vamos a darle un premio a un niño?. El premio ( o las alabanzas , el “muy bien”), utilizado para guiarte hacia donde yo quiero, sigue siendo un condicionante externo y los niños se desconectan de sí mismos; generamos niños/as indecisos, que no hacen las cosas porque les gusta o por el placer que les evoca sino por si está bien o si está mal. Se desconectan de su creatividad. Cuando hay premios después de un proceso creativo, el proceso creativo se vuelve más pobre porque estoy pensando en qué le puede gustar al maestro o al juez que me va a dar el premio. Dejo de asumir riesgos, no soy creativo, porque me da miedo no conseguir el premio.

Después crecen , llegan a primaria o a secundaria , se les pregunta : ¿Qué queréis hacer?Y no lo saben. Han pasado muchos años desconectados de sí mismos. No se les ha dejado decidir ( ni siquiera si tenían que pintar con rotulador o ceras), sino que han sido guiados todos esos años bajo “lo que estaba bien” o “lo que estaba mal”.

Interaccionar con diferentes experiencias, vivencias y contenidos, hará que en su interior el niño tenga un sentido de “qué me gusta”, “qué quiero para mi vida”, “qué es lo que me motiva”…

Delante de todo ésto, entonces ¿qué podemos hacer?

 

Podemos dejar que la consecuencia natural de cada acto se vaya dando por sí sola (si rompo algo, lo arreglo; si pego a alguien me enfrento a la emoción de esa persona…) y trabajar desde ahí, la empatía, ponerte en el lugar del otro y hacer las cosas , o no hacerlas, porque conozco bien esas emociones y porque me nace ese sentimiento de contribuir al bienestar.

Al principio, en los primeros años será una empatía más física (si lloran, lloro) relacionada con el sentido corporal. No existe la separación de esta es mi emoción y esta es la tuya. A los 2-3 años ya entienden lo que es el “yo” y lo que es “otra persona” , sin embargo no entienden la teoría de la mente, la parte prefrontal , en la que ubicamos las funciones ejecutivas, está aún en desarrollo, es decir, no entienden que existe un mundo de otra persona diferente al mío. Todavía no nace la conducta de compasión, de acercarse al otro. Con 4 años empiezan a entender que el otro siente una cosa aunque yo sienta otra. Sobre los 6 años el tema de la empatía va madurando y los niños son capaces de reconocer de forma clara, lo que siente el otro ( es una empatía emocional). Hacia 5º o 6º de primaria se desarrolla la empatía cognitiva: entender que bajo una misma situación existan diferentes pensamientos i/o reacciones.

¿Qué más podemos hacer? Centrarnos en intentar desarrollar la capacidad de observar sin juzgar. Esto marcará realmente una diferencia educacional tan grande que hasta me atrevería a decir que la raza humana evolucionaria del “homo sapiens sapiens” a vete a saber cuál, pero seguro que habría un cambio enorme a nivel de conciencia.

“Observar sin juzgar…” sí… y observarte a ti mismo ¡sin juzgarte!. ¿Por qué? Porque aunque queramos cambiar tenemos unos patrones adquiridos muy arraigados y una creencias y distorsiones cognitivas que nos limitan…Este cambio que queremos necesita tiempo, el cerebro necesita establecer nuevas redes neuronales. Y , sobre todo, necesitamos constancia: En vez de juzgar el dibujo de un niño como muy bonito,o como raro, o alabarlo , o reírnos podemos observar sin juzgar y , si queremos comentarle algo, podemos quizás decirle: veo que te ha gustado pintar con el color azul ( por ejemplo).

¿Quiero decir con ésto que nunca puedo dar mi opinión ni alabar? No…Lo que quiero decir es que quizás tu opinión no te la ha pedido el niño, y que en el que caso de que se la des, seas consciente que es tu mente subjetiva la que da la opinión y sepas que tu opinión no es la “verdad verdadera”, y que entiendas que puedes dañar la autoestima del niño si vas a dar tu opinión o tu alabanza delante de más niños.

Para finalizar y, en referencia a educar sin castigos ni recompensas, también quiero aclarar que ésto no significa educar sin límites, sino todo lo contrario, pero éste será un tema para un próximo post.

Vamos juntos…

Fuente: Marta Martínez Lledó. Eva Carrillo Toríbio.

Entrevista al Dr. Francisco Mora Teruel

Entrevista realizada al Dr. Francisco Mora Teruel durante el I Congreso Mundial de Educación EDUCA 2018.

Pincha en la imagen para ver la entrevista completa:

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Ideas brillantes para transformar el patio de tu escuela

Elesapiens nos ofrece ideas brillantes para transformar el patio de las escuelas. Pincha en la imagen para ver el artículo completo:

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“Entre la Tierra y el Sol”. Descubre la historia de Ana y EMAT.

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Ana le dice a Manuel que le cuesta mucho imaginarse la distancia entre Sol y la Tierra.

Manuel le contesta que si no consigue visualizar los 149.600.000 km que nos separan del astro, que se haga una idea con los 8 minutos y 19 segundos que tarda su luz en llegar a nosotros. Imagínate, le dice, por ejemplo, que el Sol desapareciera, tendríamos todavía 8 minutos y 19 segundos de luz solar hasta que nos diéramos cuenta de que algo pasaba.

Para eso sirven las matemáticas, para descubrirnos misterios maravillosos y tratar de entender lo imposible.

Las matemáticas están en todas partes. Descubre la historia completa de Ana y muchas otras en Emat Stories de tekman.

Cine en el aula: LA OLA, reflexionar y analizar los regímenes autoritarios.

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     LA OLA ( DIE WELLE) 

  • DIRECTOR: Dennis Gansel.  Director  de cine y guionista alemán. Nacido el 4 de octubre de 1973 en Hannover (Alemania).
  • RESUMEN

 DieWelle_scene_06Rainer Wenger, un profesor de un instituto en Alemania, imparte un curso sobre Autocracia. Su manera de enseñar empática y fuera de convencionalismos, hace que sea popular en el centro.

Durante la planificación del temario, decide llevar a cabo un experimento social en su clase para hacer comprender a sus alumnos de una forma práctica cómo se forman las bases de un régimen totalitario. Lanza una pregunta a sus estudiantes “Pensáis que en Alemania no es posible que  volviera una dictadura, ¿verdad?”.

A partir de entonces, el profesor empezará a añadir peldaños a su experimento para conseguir la formación de un peligroso dominio sobre sus alumnos, posicionándose él mismo como líder. Lo que parecía algo educativo acabará yéndosele de las manos.

  • OTROS ASPECTOS INTERESANTES

Premios Recibidos

  1. Premio del Cine Alemán al Mejor Actor Secundario
  2. Premio del Cine Alemán a la Mejor Película

 

Curiosidades:  La película está basada en la novela de Morton Rhue, se trata de una obra de ficción, pero respaldada en hechos reales: El experimento original lo realizó el profesor de historia Ron Jones en el Instituto Cubberley de Palo Alto, California, en 1967.

 

  • ACTIVIDADES  PROPUESTAS
  • Objetivos
  1. Reflexión sobre las formas de gobierno autoritariasdie-welle
  2. Análisis de las realidades que fomentan las dictaduras
  3. Conocimiento de las bases de los regímenes autoritarios

 

  • Temática
  1. Dictadura
  2. Líderes
  3. Vulnerabilidad de las sociedades a la recaída
  4. Odio y enemigo
  • Evaluación: a decisión del profesor
  • Propuesta de ejercicios

Pre – visualización: ¿Qué es para ti una dictadura? Se propondrá un debate en clase. A partir de ahí crearemos expectación para la visualización de la película.

Visualización de la película   ola1

Post- visualización: Propondremos la realización de una ficha de análisis  de la película. Se elaborará en grupo y la finalidad de la misma será la exposición oral  (trabajar la expresión oral, los gestos, soltura…)

Posibles preguntas:

  1. ¿Quién es este dictador?
  2. País y años de gobierno
  3. ¿Cómo llegó al poder?
  4. ¿Cuáles fueron sus acciones más representativas? ( número de muertos, ideología, enemigo, leyes destacables, …)
  5. ¿Cómo murió?
  6. Añade bibliografía, películas, monumentos, museos o testimonios que encuentres sobre la época, las víctimas o el dictador que amplíen tu conocimiento.

Al poder analizar el contenido de la película, debatir, opinar y justificar sus respuesta estamos creando personas críticas, con decisión y capacidad de opinar. La formación de los alumnos de ahora será la realidad que nos encontremos en el futuro.

Aida García , profesora de  Filología Hispánica y Filología Inglesa.

Twitter: @enlaeducacion

LA BRUJA DE «BLANCANIEVES», del libro “Hacia una nueva escuela. El futuro de la educación está en nuestras manos”.

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Adaptación del capítulo “La bruja de Blancanieves” del libro “Hacia una nueva escuela. El futuro de la educación está en nuestras manos”

 

La bruja de «Blancanieves» era una señora egocéntrica que envidiaba la belleza de la niña. Quería ser tan bella como ella pero, desgraciadamente, no tenía cómo hacerlo, así que trató de matarla.

Está muy de moda hablar sobre las desvergüenzas del sistema educativo actual. Rara es la ocasión en que al aparecer el término “escuela” no se disparen de forma automática los arsenales de descalificativos de la que todos, incluidos profesores, hemos ido haciendo acopio a lo largo del tiempo. En unos casos se trata de realidades contrastables e indiscutibles pero en otras ocasiones son sentencias infundadas o de difícil argumentación que solo el acuerdo social de mínimos existente sostiene. El sistema educativo se ve como la malvada bruja de «Blancanieves».

No hay nadie en sus cabales que se posicione frente a esta tendencia mayoritaria y defienda las bondades de la escuela española de este comienzo de siglo. Salvo contadas excepciones, existe una mayoría de población que coincide en calificar el sistema educativo actual, cuando menos, de obsoleto.

Son acuerdos de mínimos.

Acuerdo de mínimos sostenido incluso por aquellos que nacimos ya en plena democracia y hemos sido educados al amparo de la LODE, LOGSE, LOE, LOMCE y demás caras de una misma moneda con iguales deficiencias. Se critica el modelo de nuestros días, contraponiéndolo a la enseñanza de antes no porque aquella fuera mejor sino porque nuestros recuerdos están construidos de seda. Cuando recordamos, nuestra mente recrea nuestras vivencias y como toda reconstrucción es imperfecta. Recordamos las cosas no como fueron sino tal y como las vivimos, es decir, desde la subjetividad de nuestras emociones. La educación actual debe mejorarse, sí, como lo pasaba hace 10, 20 y 30 años, no nos engañemos.

Es la sociedad quien de forma intrínseca, influye y marca las directrices de la escuela y no ésta quien da como resultado aquella. Es una relación endogámica que tiene como consecuencia una sociedad que repite los mismos errores una y otra vez. España es un país amilanado y lleno de complejos. Miramos hacia Finlandia (*hoy, ¿quién sabe hacia dónde miraremos mañana?) con los hombros caídos, la nariz arrugada y envidia en nuestros ojos como hace no tanto tiempo miráramos hacia los yanquis y su “american way of life”. Siempre nos ha resultado extremadamente fácil la autocrítica; destapamos nuestros fallos y desvergüenzas con una facilidad pasmosa mientras nos proyectamos sobre las excelsitudes de los otros. Las comparaciones, dicen, son odiosas.

Bien cierto es cierto, no obstante, que el juicio crítico es indudablemente un valor a ensalzar, siempre y cuando no esté motivado por el pesimismo y la languidez. Hemos de vernos como somos, ni más ni menos.

Y desde esta óptica, es indudable que la interconexión inmediata y falta de reflexión que ofrecen las tecnologías de la comunicación han propiciado un sustancial cambio en las relaciones interpersonales sin parangón en toda la historia, tanto por el corto espacio de tiempo en que se ha desarrollado como por su influencia en los hábitos de vida. La reducción del pensamiento lógico a su mínima expresión en no mucho más de 100 caracteres, la explosión continuada de noticias y tendencias imposibles de asimilar, el bombardeo de imágenes al que nos vemos expuestos y, sobre todo, los modelos de referencia moral ofrecidos por los media mass han desmantelado un sistema de valores que por lo visto no se encontraba arraigado más que de forma superficial en nuestra sociedad, en paralelismo a la parábola del sembrador.

Hoy en día el éxito no es considerado el fin de un proceso de autogestión, tesón y diligencia, sino, cuando menos, el resultado de la exhibición pública de las intimidades propias o ajenas o una suerte de derecho natural al que se deben doblegar los demás.

Con semejante escala de valores como axis social predominante, difícilmente podemos encontrar un reflejo muy diferente en nuestras aulas. Como la bruja de «Blancanieves», exigimos al espejo que logre lo que por nuestros medios hemos sido incapaces y este, se empecina en recordarnos que hay una más bella en el reino. De nada nos serviría, siguiendo con el símil, entregar una manzana envenenada al sistema finlandés, hasta ahí llegamos, por lo que lo único que nos queda es disfrazar nuestro mediterráneo porte con una peluca rubia, lentillas azules y acento nórdico malogrado, consiguiendo, en el mejor de los casos, un grotesco esbozo a medio camino entre la innovación descompasada y un tosco quiero pero no puedo. (*Algunas manzanas envenenadas se han estado lanzando recientemente hacia el sistema Finlandés al que, de repente se ha empezado a considerar algo así como una aberración estadísitca).

Somos conscientes de que nuestro sistema, inalterado sin cambios sustanciales desde la transición, sigue el mismo modelo educativo de hace siglos, cuando se generalizó la educación. Sabemos que ese modelo unidireccional y autoritario – que no por ello negativo, ojo – surgió en una época determinada de la historia, con una sociedad radicalmente diferente a la de nuestros días; una sociedad en la que el conocimiento era patrimonio exclusivo de una élite, con los libros como única fuente de información, una sociedad en la que el respeto a la autoridad era inviolable y el saber un legado cuyos transmisores gozaban de un gran prestigio, una sociedad, en definitiva, bien distinta a la nuestra.

Hace tiempo que sabemos esto pero hemos preferido ahondar en nuestros enfrentamientos fratricidas de las dos Españas antes de aunar esfuerzos y voluntades; lo sabemos, pero… la izquierda ha querido arrogarse el patrimonio de la educación como propio mientras la acomplejada y manida derecha española no ha tenido la altura de miras suficiente como para llegar a un consenso.

Entre las diatribas ideológicas de los representantes políticos, la falta de consideración sobre los profesionales de la educación, nuestros complejos como país y la falta de gallardía de los docentes, languidecemos presa de nuestra propia inacción. “Lo comido por lo servido, la casa sin barrer”, que diría mi abuela.

“Está muy de moda criticar el sistema educativo que nos hemos dado a nosotros mismos,

pero nadie tiene muy claro cómo empezar a arreglarlo

y hay pocos que estén dispuestos a asumir el riesgo”.

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Pablo J. Díaz Tenza

Web del autor: www.pablodiaztenza.wixsite.com/autor

El libro en Amazon: https://www.amazon.es/Hacia-nueva-escuela-Pablo-Tenza/dp/8491609962

Ebook en Casa del libro: https://www.casadellibro.com/ebook-hacia-una-nueva-escuelaebook/9788491837220/6311353

Las 8 condiciones necesarias para crear una “Cultura de pensamiento” en el aula.

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Post patrocinado por EMAT de tekman.


La cultura de pensamiento se crea en aquellos sitios en los que el pensamiento tanto individual como grupal es valorado y se promueve de forma activa como parte de las experiencias cotidianas de los miembros del grupo. Así lo define el Dr. Ron Ritchhart.

La cultura de pensamiento no solo se da en el aula: “un entorno seguro en el que existe un espacio para la creatividad y en el que el alumno puede arriesgarse porque se siente valorado y respetado”.

¿Sabes qué significa ser un buen pensador?

Ser un buen pensador significa tener ciertos habilidades de pensamiento críticas y creativas. Pero el mero hecho de poseer una habilidad no garantiza que uno vaya a utilizarla; debe formar parte de la conducta cotidiana y desarrollarse en lugares donde se las valores y apoye.

¿Cómo transformar la cultura de nuestra aula en una cultura de pensamiento?

David Perkins nos dice en su libro Una aula para pensar que “el objetivo de enseñar a pensar es el de preparar a los alumnos para que, en el futuro, puedan resolver problemas con eficacia, tomar decisiones bien meditadas y disfrutar de toda una vida de aprendizaje”.

¿Cuáles son las 8 condiciones necesarias para crear una cultura de pensamiento en el aula?

  1. Tiempo: dedicar tiempo a pensar, dar tiempo para explorar temas con profundidad y formular respuestas reflexivas.
  2. Oportunidades: ofrecer experiencias reales que motiven a los alumnos y les impliquen en los procesos de pensamiento.
  3. Rutinas y estructuras: con el objetivo de guiar el pensamiento de los alumnos.
  4. Lenguaje: utilizar un lenguaje de pensamiento que les de a los alumnos el vocabulario necesario para describir.
  5. Creación de modelos: mostrando un modelo de buen pensador.
  6. Interrelaciones: respetando y valorando las aportaciones de los alumnos.
  7. Entorno físico que facilite el desarrollo del pensamiento, como por ejemplo, hacer visible el pensamiento de los alumnos en las paredes del aula.
  8. Expectativas: establecer un “orden del día” para transmitir las expectativas con claridad.

Descubre cómo EMAT de tekman fomenta la cultura del pensamiento.

CiberEMAT, la herramienta perfecta para atender a la diversidad.

CiberEMAT es la herramienta de EMAT perfecta para atender a la diversidad: la plataforma propone actividades matemáticas en función del ritmo de aprendizaje del alumno. Esto es ¡aprendizaje adaptativo!

Más información sobre EMAT, las nuevas mates.

Si el cáncer quieres superar, siempre debes luchar.

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Dicha enfermedad no puede ser un tabú para los niñ@s,

tienen que conocerla.

Los alumnos de 5º y 6º de Primaria del  CRA Valle del Riaza de Milagros, Burgos, han investigado sobre el cáncer.

¿Quién sabe si en un futuro alguno de ell@s encuentra la cura contra el cáncer?.

Se trata de un proyecto en colaboración con @aecc_es, ha consistido en  la creación de una camiseta por grupos cooperativos. Creando así, esta campaña de colaboración para donar el dinero integro a la asociación de ayudas a la investigación contra el cáncer.

Puedes colaborar y recibir esta preciosa camiseta.c065b9fbe92f07aa74fd9b44dbd93873

¿Nos ayudas? Encontrarás la camiseta en una amplia gama de colores y también tienes la opción de  tejido deportivo, para animarte a practicar actividad física con ella. Apostamos por el color rosa, porque queremos dar visibilidad   a esas guerreras que luchan por el cáncer de mama.

Además, tenemos muy claro que para gustos se inventaros los colores y  no hay colores  para hombres y otros  para mujeres, este estereotipo YA NO EXISTE.

Porque los niñ@s no son los ciudadanos del futuro,

son los ciudadanos del presente

y tienen mucho que decir en nuestra sociedad.

#ApS #cancer #investigación #donación #escuela

La Magia de Xuxo

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Xuxo Ruiz, maestro de Educación Primaria en Sevilla es uno de los  candidatos a ganar el Global Teacher Prize 2018. El ganador se dará a conocer el próximo día 18 de marzo en Dubai.

Aplicar la magia en clase para trabajar los contenidos que pueden resultar pesados, aburridos y difíciles de interirorizar, ha sido la mágica idea de Xuxo Ruiz. ¿Puede un maestro ser Mago? ¿Existe la Matemagia? ¿Es la Magia un recurso educativo eficaz? ¿Pueden los alumnos ser magos?

Para dar respuesta a estas preguntas, ha creado un método de motivación real para alumnos: la Magia Educativa.

Un método útil no sólo para motivar el proceso de enseñanza-aprendizaje de los alumnos y alumnas, sino para explicar, mediar en conflictos, modificar conductas, aumentar la autoestima, etc.  Enseña nuevas técnicas, sorprendentes por su eficacia.  Los materiales que utiliza son de uso común en la escuela: folios, tizas, recortes de periódico, cartones, etc (materiales que se pueden encontrar en cualquier aula).; fomenta el reciclaje, la reutilización y los valores de cuidado del medio ambiente.

“Educando con Magia” es un libro lleno de recursos innovadores y mágicos que favorecen la actualización y la formación permanente de los profesionales de la educación. Maestros, profesores, padres, monitores, animadores, cuentacuentos o magos que quieran impartir talleres para niños, encontrarán en él infinitas sugerencias para poner en práctica inmediatamente. 

 

Facebook: XUXO RUIZ – El maestro mago.

Twitter: Xuxo – Educando con Magia.